Calculadora de interés compuesto

Introduce tu capital, lo que aportas cada mes y el interés que estimas, y te damos el resultado con el desglose año a año: cuánto has puesto tú y cuánto han trabajado los intereses. Gratis, sin registro y sin brókers de por medio.

Ahorro e inversión

Proyecta el crecimiento de tu dinero

Calculamos el interés compuesto con capitalización mensual sobre tu capital inicial y tus aportaciones periódicas.

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La proyección es la parte fácil; aportar cada mes es la difícil

El interés compuesto solo funciona si las aportaciones llegan de verdad, y llevar eso a mano se abandona en dos meses. En mPF ves si estás cumpliendo tu aportación mensual y cuánto llevas acumulado, con tus cuentas reales. Sin comisiones y sin productos que colocarte.

Gratis y sin tarjeta. Se abre en el navegador — también está en iPhone y Android.

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Qué es el interés compuesto y por qué tarda en notarse

El interés compuesto es el interés que generas sobre tu capital y también sobre los intereses que ya llevas acumulados. La consecuencia práctica es que el efecto no es constante: empieza siendo casi irrelevante y acaba siendo la mayor parte del resultado. Con los valores por defecto de esta calculadora —1.000 € de partida, 100 € al mes y un 5% anual— a los 10 años tendrías unos 17.175 €, de los que solo 4.175 € son intereses: menos de una cuarta parte. A los 20 años son 43.816 €, con 18.816 € de intereses: ya el 43%. A los 30, 87.694 € con 50.694 € de intereses: el 58%, más que todo lo que has aportado tú. El dinero no crece más rápido al final porque pase nada especial; crece más rápido porque hay más dinero trabajando.

  • A 10 años los intereses son el 24% del total
  • A 20 años, el 43%
  • A 30 años, el 58%: más de lo que has puesto tú
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El coste de empezar diez años tarde

Es la cuenta que más duele y la que mejor explica por qué el tiempo importa más que el importe. Ana empieza a los 25 y aporta 200 € al mes hasta los 65: pone 96.000 € de su bolsillo y termina con unos 305.200 €. Luis hace exactamente lo mismo pero empieza a los 35: pone 72.000 € y termina con unos 166.500 €. Luis ha aportado 24.000 € menos y acaba con 138.700 € menos. Esos diez primeros años de Ana son justo los que parecían no hacer nada —al principio casi todo el saldo es aportación suya— y son los que acaban valiendo una fortuna, porque son los que más tiempo pasan trabajando. Por eso tanta gente abandona a los tres o cuatro años pensando que esto no crece: sí crece, pero la parte buena de la curva está al final y solo llega quien sigue ahí.

  • Ana empieza a los 25: aporta 96.000 € y termina con 305.200 €
  • Luis empieza a los 35: aporta 72.000 € y termina con 166.500 €
  • 24.000 € menos aportados, 138.700 € menos al final
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La fórmula, sin matemáticas

La fórmula del interés compuesto sobre un capital es C × (1 + i)ⁿ, donde C es el capital, i el interés de cada periodo y n el número de periodos. Si además aportas cada mes, se suma la fórmula de una renta periódica: A × ((1 + i)ⁿ − 1) / i. Esta calculadora hace las dos cosas a la vez, con capitalización mensual: coge el interés anual que le indicas, lo divide entre doce y lo aplica mes a mes, que es como funcionan en la práctica la mayoría de los productos de ahorro e inversión periódica. No hace falta que entiendas la fórmula para usarla, pero sí conviene saber que el resultado depende de esa decisión: con capitalización anual en vez de mensual, el mismo 5% da una cifra algo menor.

  • Capital: C × (1 + i)ⁿ
  • Aportaciones: A × ((1 + i)ⁿ − 1) / i
  • Aquí i = interés anual ÷ 12, aplicado cada mes
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Las cuatro preguntas que puedes responderte aquí

La más obvia es hacia delante: tengo esto, aporto esto y quiero saber cuánto tendré. Pero las tres interesantes van al revés. Cuánto tendría que aportar al mes para llegar a una cifra concreta, cuántos años tardaría aportando lo que puedo, y qué interés necesitaría para llegar a tiempo. Las tres se responden con esta misma calculadora moviendo un campo y mirando el resultado, porque con el desglose año a año delante ves en qué momento cruzas tu objetivo sin tener que probar a ciegas. Si lo que quieres es directamente la cuota mensual de un objetivo, la calculadora de objetivo de ahorro te la da sin que tengas que tantear.

  • Cuánto tendré: rellena los cuatro campos y listo
  • Cuánto necesito aportar: mueve la aportación mensual
  • Cuánto tardaré: mira en qué fila de la tabla cruzas tu cifra
  • Qué interés necesito: mueve el interés y observa el salto
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Interés simple contra interés compuesto, con el mismo ejemplo

En el interés simple los intereses se cobran aparte y no vuelven a entrar: solo genera rendimiento el dinero que aportas tú. En el compuesto, cada interés cobrado se queda dentro y pasa a generar a su vez. Con el escenario por defecto —1.000 € iniciales, 100 € al mes, 5% y 20 años— has aportado 25.000 € en ambos casos. Con interés simple acabarías en torno a 38.050 €. Con interés compuesto, en 43.816 €. Casi 5.800 € de diferencia que no salen de aportar más, sino de no sacar los intereses. Es la razón por la que reinvertir los dividendos o los cupones cambia tanto el resultado a veinte años.

  • Mismo dinero aportado: 25.000 €
  • Interés simple: unos 38.050 €
  • Interés compuesto: 43.816 €
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Lo que esta calculadora no descuenta

Conviene decirlo claro, porque casi ninguna calculadora lo dice. El resultado está en euros de hoy sin descontar inflación: si esperas una inflación media del 2%, un 5% nominal se queda en torno a un 3% real, y para verlo en poder adquisitivo de hoy tendrías que introducir ese 3%. Tampoco descuenta comisiones —una comisión anual del 1% se come una parte notable del interés compuesto precisamente porque también se cobra sobre lo acumulado— ni impuestos: en España los rendimientos del ahorro tributan al rescatar, con tipos que dependen del importe y de la normativa vigente. Y el interés que introduzcas es un supuesto tuyo, no una promesa: ninguna rentabilidad futura está garantizada, salvo en productos que la garanticen por contrato.

  • Sin inflación: para verlo en euros de hoy, resta la inflación al interés
  • Sin comisiones: se cobran también sobre lo acumulado
  • Sin impuestos: tributas al rescatar, según la normativa vigente
  • El interés lo eliges tú y no está garantizado
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Del cálculo al hábito

Una proyección a veinte años solo vale algo si las aportaciones llegan de verdad, y ahí es donde se cae casi todo el mundo: no por elegir mal el producto, sino por dejar de aportar tres meses seguidos sin darse cuenta. En mPF ves si estás cumpliendo tu aportación mensual y cuánto llevas acumulado de verdad, con tus cuentas reales y sin apuntar nada a mano. No te vendemos el producto donde meterlo; eso lo decides tú.

  • Fija tu objetivo y tu aportación mensual
  • Comprueba si la aportación llega cada mes
  • Ajusta el plan cuando cambie tu situación

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la fórmula del interés compuesto?

Para un capital sin aportaciones, C × (1 + i)ⁿ: capital por uno más el interés del periodo, elevado al número de periodos. Si además aportas cada mes, se le suma A × ((1 + i)ⁿ − 1) / i, la fórmula de una renta periódica. Esta calculadora aplica las dos a la vez con capitalización mensual, así que i es el interés anual dividido entre doce y n el número de meses.

¿Cada cuánto se capitalizan los intereses en esta calculadora?

Cada mes. Cogemos el interés anual que introduces, lo dividimos entre doce y lo aplicamos mes a mes sobre el saldo acumulado. Es el escenario más habitual en ahorro e inversión periódica. Si tu producto capitaliza una vez al año, el resultado real será algo menor que el que ves aquí.

¿Qué interés anual debería poner?

El que tú estimes, y no hay una cifra correcta que podamos darte: depende de dónde esté el dinero y del riesgo que asumas, y ninguna rentabilidad futura está garantizada. Lo útil es hacer dos o tres escenarios —uno prudente, uno intermedio y uno optimista— y ver cuánto cambia el resultado. Si la decisión solo funciona con el escenario optimista, no es una buena decisión.

¿Cuánto tarda en duplicarse mi dinero?

La regla del 72 da una aproximación rápida: divide 72 entre el interés anual y tienes los años. Al 5%, unos 14,4 años; el cálculo exacto con capitalización mensual da 13,9. La regla se queda corta con intereses altos, pero para hacerte una idea mental sin calculadora funciona bien.

¿Empiezo con poco o espero a poder aportar más?

Empieza, pero no por el motivo que suele contarse. La frase de que «50 € al mes hoy valen más que 200 € cuando ganes más» no sale: 50 € al mes durante 40 años dan unos 76.300 €, y 200 € al mes durante 30 dan 166.500 €. El importe pesa más que diez años de ventaja. Lo que sí es cierto es lo otro: con el mismo importe, cada año de adelanto vale muchísimo. Así que empieza con lo que puedas sostener y súbelo cuando puedas — suman las dos cosas, y ninguna sustituye a la otra.

¿Qué pesa más: el interés que consiga o los años que aporte?

Los años, y con diferencia. De los tres ingredientes —tiempo, constancia y rentabilidad— la rentabilidad es el único que no controlas, y perseguir un punto más asumiendo un riesgo que no entiendes suele salir peor que empezar antes y no parar. Prueba tú mismo en la calculadora: sube el interés un punto y luego, en vez de eso, añade cinco años. Casi siempre ganan los años.

¿El resultado tiene en cuenta la inflación?

No. La cifra que ves está en euros nominales, sin descontar la pérdida de poder adquisitivo. Si quieres verla en euros de hoy, resta la inflación que esperes al interés que introduces: con un 5% nominal y un 2% de inflación, introduce un 3% y el resultado será aproximadamente lo que ese dinero comprará en el futuro.

¿Y las comisiones?

Tampoco se descuentan, y conviene tenerlo presente porque las comisiones hacen exactamente lo mismo que el interés compuesto pero en tu contra: se cobran cada año sobre el total acumulado, no sobre lo que aportaste. Una forma sencilla de aproximarlo es restar la comisión anual al interés que introduces.

¿Y los impuestos?

No están incluidos. En España los rendimientos del ahorro tributan en el IRPF cuando los materializas, con tipos por tramos que dependen del importe y que se han modificado en el pasado. Como el tratamiento cambia mucho según el producto y el momento, mejor comprobarlo en la Agencia Tributaria o con un asesor fiscal que fiarse de una cifra leída en una web, incluida esta.

¿En qué se diferencia del interés simple?

En el interés simple los intereses no se reinvierten: solo genera rendimiento el dinero que aportas tú. En el compuesto se quedan dentro y generan a su vez. Con 1.000 € iniciales, 100 € al mes, un 5% y 20 años, el interés simple daría unos 38.050 € y el compuesto 43.816 €: casi 5.800 € de diferencia sin aportar un euro más.

¿La calculadora es gratis? ¿Tengo que registrarme?

Es gratis y no hay que registrarse ni dejar el email. Tampoco te vamos a mandar a ningún bróker ni a ningún producto: no cobramos comisión de nadie. Si te sirve y quieres llevar el seguimiento real de tus aportaciones, mPF es gratis también.

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